Cabeza, corrida y redoblona
La ludopatía ocupa un lugar preferencial entre las pasiones y debilidades humanas. Hay burreros, apasionados por la ruleta, punto y banca, blackjack, maquinitas, timbas caseras, etc.
Pero los galardones se los lleva la quiniela un juego de neto corte popular, que requiere de sólo unos pesitos, se puede jugar matutinas, vespertinas, nocturnas, nacional y varias provincias. Las agencias de quinielas trabajan duro y los jugadores aportan a la Lotería fondos que serán distribuidos con fines sociales y deportivos.
Valga entonces un reconocimiento al quiosco que está en el ingreso del ministerio de Salud Pública.
Ubicación estratégica que permite a los apostadores dejar unos pesitos a suerte y verdad por una fecha de cumpleaños, un sueño, aniversario de casamiento y otros pálpitos.
Esta apuesta pone en la misma tentación del azar a empleados y funcionarios de los tres poderes del Estado, claro está algunos con sueldos que permiten impensadas combinaciones.
“Tutto legal” en el kiosco timbero del Ministerio de Salud



