Crece la cifra negra: casi un 80% no denuncia los robos en Cipolletti

(Por Gustavo Arroyo) La última encuesta de victimización de los alumnos de la Facultad de Criminología y Ciencias Forenses de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) revela un dato sumamente preocupante: los hechos delictivos no denunciados en Cipolletti se acercan al 80 por ciento. En tanto, el índice de victimización de la población se mantiene más o menos estable en el 18%.

El positivo trabajo que están desarrollando los estudiantes y profesores de la sede universitaria que funciona sobre calle España de esta ciudad cumple durante el presente año su tercera edición. Mientras se terminan de procesar los datos logrados en el 2014, ya empezaron a armar los equipos de alumnos que saldrán a los barrios en la última parte del 2015. Son encuestas largas y centradas en los delitos contra la propiedad. Tanto quienes se encargan de recolectar los datos como aquellos que los procesan reciben una instrucción especial, dirigida por la profesora de Estadística Patricia Caro y el secretario de la carrera, Fernando Casullo.

Los datos logrados son muy fidedignos y entre el 2013 y el año pasado se consiguió aumentar el tamaño de la muestra. De esta forma, disminuyó el margen de error y los intervalos que se consideran son menores. El estudiante Jaime Cares, quien está próximo a recibirse, resaltó este aspecto de la encuesta y puntualizó que en la primera encuesta se estimó una victimización del 17% pero con un intervalo amplio del 12 al 21%. Las personas encuestadas en 2013 fueron un poco más de 300; sin embargo, en el 2014 se duplicó ese número y se manejó un pequeño intervalo de 16 a 19%. Por esta razón, el índice de victimización se ubicó en el 18%.

Para este año, hay intenciones de aumentar la muestra. «La idea es mejorar año a año hasta llegar a un intervalo de confianza que sea lo más elevado posible», recalcó Cares.

Con la información aportada por la Policía provincial, que lleva un registro de las denuncias diarias, los responsables del trabajo estadístico de la UNRN pueden visualizar la denominada «cifra negra» del delito, es decir, los hechos no denunciados. En el 2013, se situó en un 62%; el año pasado llegó al 79%. Cares destacó que la cifra negra surge de la encuesta, cuando se pregunta a las personas si denunciaron el delito: «La información es complementaria de la de las comisarías porque una de las preguntas de las encuestas es si han denunciado el delito. Hay muchas personas que sí lo denunciaron y otras que no lo hicieron. Las personas que no denuncian el delito entran en lo que llamamos cifra negra».

Inquietud
Desconocimiento de sus derechos

Los vecinos que fueron víctimas de un delito y no avanzaron con la denuncia exhiben un gran desconocimiento de sus derechos. Esta inquietud fue manifestada a los encuestadores y Francisca Zapata, refiriéndose al tema, resaltó que «la gente requiere información respecto de los trámites judiciales; acerca de sus derechos también. La gente por ahí lo que está diciendo es que no sabe cuáles son sus derechos o que le gustaría que la informaran».

Las causas: trámites largos y represalias
Hay varios motivos que llevan a las personas a no denunciar los delitos: el trámite lleva demasiado tiempo, la Justicia no hace nada, temor a amenazas o represalias y lo sustraído no era de un gran valor.

Estas razones también surgen de la encuesta que realizan los alumnos de carrera de Criminología de la UNRN. Sobre este punto, otra de las alumnas próximas a recibirse, Francisca Zapata, apuntó: «No podemos decir en forma concluyente que no se denuncia por tal motivo, puede ser por diferentes cosas: el funcionamiento de las unidades (policiales) para que las personas puedan hacer una denuncia fácilmente; o las personas que perciben que el trámite es demasiado largo, complicado; o que no vale la pena denunciar. Los que proveen esas explicaciones son los que fueron victimizados y que no denunciaron».

Varias causas se reiteran en el 2013 y 2014. Gracias al aporte de la Policía, los responsables de la encuesta pudieron establecer la cifra negra, que no se desconoce en las comisarías. Zapata precisó: «Se da por sabida la cifra negra, todos los jefes de unidades nos dicen que saben que hay una cifra negra y, por ahí, ellos lo pueden explicar de acuerdo con estos datos que se obtienen de la población».

Además de Zapata, los estudiantes Jaime Cares y Micaela Fuentes quedaron al frente del proceso de datos. Mientras que Cares enfatizó que «el trabajo estadístico te da información fiable», Zapata recordó que «lo importante no solamente es obtener los datos, sino poder interpretarlos».