Golpe al Gobierno: rechazo a los pliegos de Lijo y Mansilla

(ADN). – El Senado de la Nación, a través de los bloques de la oposición, rechazó los pliegos a la Corte Suprema de los jueces Ariel Lijo y Manuel García Mansilla, quienes fueron nombrados por DNU a través del Presidente de la Nación, Javier Milei.
El proceso se resolvió en dos votaciones distintas y ambas con el mismo golpe de efecto. En el caso de Lijo, fueron 43 votos negativos contra 27 afirmativos y una abstención; en tanto, para el pliego de García Mansilla fueron 51 votos negativos contra 20 positivos. Los senadores Claudio Doñate y Silvina García Larraburu, de Unión por la Patria, votaron en forma negativa aprobar los pliegos, mientras que Mónica Esther Silva, de Juntos Somos Río Negro, votó a favor de la designación de Ariel Lijo.
La oposición logró conformar el quorum en el Senado con la presencia de 32 legisladores peronistas, 2 radicales, 2 del PRO y un ex libertario. La sesión fue presidida por la vicepresidenta primera Silvia Sapag, ya que la presidenta del cuerpo, Victoria Villarruel, ejerció el rol de jefa de Estado ante el viaje de Milei a los Estados Unidos.
Los senadores que no estaban cuando se conformó el número reglamentarios del peronismo fueron Carolina Moisés y Marcelo Lewandowski, quienes ingresaron en forma inmediata pero ya se había habilitado la sesión.
Tras la conformación del número reglamentario, ingresaron los senadores de la Libertad Avanza, Provincias Unidas, y el resto de los senadores de la UCR y del PRO. Los bloques parlamentarios acordaron realizar una corta sesión donde solo trataron los pliegos y no se abordó el aumento de las dietas.
Fueron varios los senadores que se expresaron. El senador radical Martín Lousteau, en su alocución, afirmó que el gobierno «estira como chicle» lo límites de la Constitución y lo comparó con la entrevista que interrumpió el asesor Santiago Caputo. «Acá se está votando por el mecanismo de designación. Si debería ser mujer o no son excusas. Ningún candidato podría ser juez de la Corte si acepta ser designado en comisión», expresó.
Por su parte, el senador Juan Carlos Romero denunció un bloqueo institucional de la oposición contra el Gobierno y dijo que, aunque el mediador de eventuales negociaciones fuera el Papa Francisco, también votarían en contra del oficialismo.
«No hay capacidad de conseguir diálogo. Lo que acá se está haciendo es un bloqueo institucional. No hay nada que vayan a apoyar. Extrañan el desorden», reflexionó.
Uno de los discursos más enérgicos fue el del formoseño Francisco Paoltroni, en contra de la desginación de Lijo desde que se conoció la propuesta del Gobierno. Incluso reveló que recibió un llamado del asesor presidencial, Santiago Caputo, con el objetivo de presionarlo para que no hablara en el Senado. «El insolente me llamó y me dijo: «ya sabemos cómo vas a votar, pero te pedimos que te calles». Tengo un problema desde la primaria, nunca aprendí a callarme. No voy a votar al verdugo que salvó a Gildo Insfrán», lanzó.
Por su parte, el presidente del bloque de Unión Por la Patria, José Mayans, expresó: “No puede nombrar jueces por decreto. El señor Mansilla está usurpando el cargo, no es legítimo. No nos den ese ejemplo porque si llegamos a volver (el peronismo) no les va a gustar esto”.
«El poder político debe ponerle un límite a estos jueces que se creen dioses del Olimpo, diciéndoles que hagan lo que manda la Constitución. Nuestro bloque mayoritariamente va a rechazar ambos pliegos», agregó.
En cuanto al rechazo de los pliegos, hay que remarcar que la Constitución Nacional no indica qué sucede con los nombramientos en comisión. En el caso de Ariel Lijo, el juez aún no asumió en la corte porque estaba a la espera de que su designación fuera aprobada en el Congreso.
Por el lado del magistrado García-Mansilla, el Gobierno indicó que seguirá en la Corte aunque el Senado rechace su pliego y el propio juez defendió su designación y señaló que sólo puede ser destituido mediante juicio político. “Va a seguir hasta el 30 de noviembre. Su designación es sin perjuicio de lo que resuelva el Senado de la Nación”, expresó Guillermo Francos, jefe de Gabinete.
Enojo del Gobierno
La Oficina del Presidente de la Nación publicó un descargo a los minutos de que haya concluido la Sesión, repudiando el resultado adverso para el Gobierno. «Evidencia una vez más que la Cámara Alta es el refugio de la casta política en el Congreso. Tiene como único fin obstruir el futuro de la Nación», manifiesta en uno de sus párrafos.
A su vez, plantea que “por primera vez en la historia, el Senado de la Nación ha rechazado pliegos propuestos por un Presidente, por motivos meramente políticos y no por cuestiones de idoneidad”.
“Es evidente que la politización de la justicia representa una amenaza para la democracia. Mientras la clase política anteponga su protección penal y no la normalización judicial, el derecho a la justicia continuará limitado en la República Argentina”, se afirmó.
Con información de DataClave