Se aprobó el Régimen de Desvinculación Voluntaria

(ADN).- Ayer, la Legislatura aprobó el Régimen de Desvinculación Voluntaria que pretendía el Gobierno para achicar la planta de trabajadores de la administración pública. Por mayoría, fue modificada la Ley Nº 3135. El punto central de la crítica fue el monto que recibirán los agentes estatales: unos 10 millones de pesos.

El personal que adhiera a esta medida percibirá por única vez una suma equivalente a 1,2 sueldos por año de antigüedad o fracción mayor a seis meses, que se abonará al contado o en cuotas, de acuerdo a la antigüedad laboral. El monto de esas cuotas se actualizará de acuerdo al aumento salarial que se produzca en las categorías que revestían al momento de retirarse.

“No alcanza para iniciar una actividad privada”, advirtió la legisladora Ayelén Spósito al fundamentar el voto negativo del bloque Vamos con Todos. Y advirtió que el Gobierno pide esta herramienta para bajar el incremento de la cantidad de agentes públicos que genera “previo a las campañas electorales”.

La ley aprobada (40 votos a favor y 5 en contra) indica que los trabajadores que se adhieran, también continuarán recibiendo las prestaciones del IPROSS por un año y quienes inicien alguna actividad económica en la provincia gozarán de exenciones en el impuesto a los ingresos brutos.

La legisladora Marcela González Abdala (Juntos Somos Río Negro) fundamentó la iniciativa diciendo que se basa en la necesidad de modernizar el Estado, evaluando la cantidad y calidad de sus agentes.

Tras mencionar que “la sociedad pide un cambio de rumbo” en ese aspecto, sostuvo que “muchas provincias atraviesan por la misma situación, y lo están discutiendo. Todo ello producto del rumbo económico actual”. E indicó que el gobierno nacional eligió despedir a algunos sectores de trabajadores, mientras que Río Negro “optó por el diálogo y por poner en marcha esta desvinculación para aquellos agentes que creen que han cumplido un ciclo en el Estado”.

Por su parte, César Domínguez (Primero Río Negro) argumentó su acompañamiento, aunque pidió el congelamiento de nuevos ingresos por el término de tres años. “Si eso no ocurre se va a convertir en una puerta giratoria, porque se irán retirando pero también incorporando”.

Leandro García (Partido Justicialista-Nuevo Encuentro) explicó que el respaldo a la propuesta se debe a la necesidad de modernizar el Estado y al deseo de “darle una mano” a los empleados estatales. No obstante solicitó que las cuotas que se les abonarán tras desvincularse se actualicen y de esa manera no ser tan afectados por la inflación. También requirió que tengan atención prioritaria por parte de la Agencia de Desarrollo Económico en materia de capacitación y asistencia financiera, si optan por comenzar con un emprendimiento privado.

Por otra parte, García anticipó que presentará otra propuesta para que también puedan desvincularse quienes se encuentren a menos de cinco años de acceder a la jubilación y ya tienen lo 30 años de aportes.

La Coalición Cívica ARI-Cambiemos también votó a favor de la iniciativa, según lo adelantó antes de la votación el legislador Javier Acevedo: “Sabemos que hay sobredimensión de empleados, que muchas veces llegan con las elecciones, pero un retiro voluntario es mucho mejor opción que los despidos”. Asimismo propuso que se aumenten algunos montos que se abonarán a quienes se retiren y se acorte la cantidad de cuotas. También que se invite a adherir a otros poderes del Estado y a los municipios.

Si bien acompañaron el proyecto porque entendieron que “es mejor que nada”, desde el bloque PRO-Unión Republicana criticaron varios aspectos de la presentación.

María Laura Frei sostuvo que el proyecto enviado desde el Poder Ejecutivo “fue por necesidad y no por convicción. Este mismo gobierno aumentó la planta mediante sucesivos pases a planta permanente, pero no mejoró el servicio. Ahora llegó el momento en que no hay plata. Es lo que pasa cuando las cosas se hacen con el agua hasta el cuello y no hay un plan”.

Juan Martín, por su parte, manifestó que la Provincia comenzó a “desandar un camino de festival de empleo públicos”. “En este tiempo de gobiernos verdes y un gremio que usa el mismo color, la cantidad de agentes estatales creció de 48.000 a 68000. Esto se paga con déficit y deudas, y las consecuencias las tenemos hoy”.

Para Lorena Matzen (UCR) se trata de “un retiro con dignidad económica” debido a los montos que recibirán quienes decidan retirarse. Destacó además que es una medida voluntaria y no forzosa.

Cerró las deliberaciones el presidente del bloque oficialista, Facundo López, quien -en principio- desmintió los dichos de Juan Martín sobre el incremento del personal: “No es verdad que aumentamos la planta, eran agentes que estaban contratados y adquirieron estabilidad”. Añadió que sí se contrataron más trabajadores, pero para cubrir cargos tras la apertura de nuevas escuelas y hospitales.

López afirmó que “no hay que temerle al Estado, porque el Estado siempre equilibra y elimina extremos”.

Finalmente informó que se incorporaron algunas modificaciones en el proyecto, producto de sugerencias de otros bloques, como que las cuotas indemnizatorias se actualicen de acuerdo a los aumentos salariales de las categorías que revestían al momento de retirarse.